¿Cuál es la mejor?

En el mundo actual, el espíritu de competencia (que al parecer nació hace siglos del deporte) lo ha invadido todo, incluido el arte y sus formas de difusión; como las grabaciones musicales y operísticas.

Hoy es fácil encontrar propuestas de cuál es la mejor grabación de una obra, y eso (por supuesto) hay que tomarlo como un grano de sal; porque, la proposición puede venir de parte de una fuente interesada; dígase la firma discográfica que la realizó, o sea: pura propaganda, para aumentar las ventas.

Sin embargo, no es posible vivir al margen de la realidad que nos rodea, y por ello podemos arriesgarnos con una de esas propuestas acerca de cuál es la mejor grabación (por ejemplo) de la ópera La Traviata de Giuseppe Verdi.

Un foro de esos que abundan en internet, donde un grupo de aficionados de bastante experiencia responde las preguntas de los interesados y opina de forma bastante argumentada, puede demuestra que el arte no es como el deporte, donde un cronometro o un video determina quién es el mejor o la mejor.

En el caso de una interpretación artística, interviene el gusto personal, y en el caso de La Traviata el conceso puede llevar hasta dos o tres consideradas como las mejores, entre ellas la de María Callas y Giuseppe Di Stefano en vivo dirigidos por C. M. Giulini; y la de Anna Netrebko y Rolando Villazón, en Salzburgo.

Por Ángel Vázquez Millares