El Primer Ministro Manuel Marrero Cruz chequeó, junto a las autoridades capitalinas y el titular del Ministerio de Salud Pública de Cuba, José Ángel Portal Miranda, la evolución del contexto epidemiológico de La Habana y el cumplimiento del Plan Reforzado de Medidas para el Enfrentamiento a la COVID-19.
«Julio de 2021 es el peor mes de la epidemia en La Habana», aseguró Portal Miranda, al reconocer que durante el período se registraron los mayores picos de contagios y existe un incremento del 57,7 % en la transmisibilidad del SARS-CoV-2, con respecto al mes anterior.
Todos los municipios capitalinos aumentan sus tasas de incidencia, pero en el caso particular de La Habana Vieja, Centro Habana, Marianao y La Lisa, superan el indicador provincial fijado hoy en 629 por cada 100 000 habitantes.
La doctora Yadira Olivera Nodarse, directora del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, explicó al jefe de Gobierno que esta involución del contexto epidemiológico se debe a tres factores fundamentales: un aumento en la circulación del virus; los niveles de movilidad de la población; y el incumplimiento de medidas elementales en el orden preventivo, generado por una baja percepción del riesgo.
En el primero de los aspectos, la especialista explica que existe una gran dispersión del SARS-CoV-2 y que, aunque hasta el momento se registra una mayor presencia de la cepa africana del virus, es necesario evaluar los niveles de circulación de la cepa delta.
Sobre la movilidad, argumenta que si bien el Plan de Medidas ha tenido resultados en las restricciones durante las noches, en el horario diurno el panorama es diferente y ha aumentado la cantidad de personas en las calles durante las últimas semanas.
Este factor y el relajamiento en el rigor con que se cumplen las medidas sanitarias establecidas para prevenir el contagio de la COVID-19, están mediados por el hecho de que «las personas que ya se han vacunado se están confiando».
En tal sentido afirmó Marrero Cruz la necesidad de «elevar la percepción del riesgo de la población».
Hay que mostrarle, a través de los medios, lo que ellos no logran comprender. La familia tiene una alta responsabilidad en el cuidado de los unos a los otros. Los ya vacunados tienen que ser conscientes de que no son 100 % inmunes y pueden portar y transmitir el SARS-CoV-2. «Este es el momento de pensar en los que aún no se vacunan. Cuidemos de los niños, las embarazadas», enfatizó el Primer Ministro.
Según explicó Portal Miranda, de los casos positivos que reporta a diario la capital, entre el 72 y el 75 % están vacunados, y que el 63% de los contagios tienen fuente intradomiciliaria. Tal y como ha explicado la comunidad científica en varios espacios, la vacuna no hace que estemos exentos al contagio con el virus, o no ser agentes transmisores. Por ello, para que la eficacia sea la esperada, hay que combinar al inmunizador con la disciplina y la responsabilidad colectiva.
La efectividad de la vacuna es hoy palpable en la tasa de letalidad del virus, explicó el Ministro de Salud Pública. La Habana, con el 75,9 % de su población mayor de 19 años ya vacunada, sitúa este indicador en 0,59 (por debajo de la nacional que es de 0,74).
Cumplimiento de los protocolos y medidas
Otro punto del encuentro analizó la aplicación del Plan de Medidas para el Enfrentamiento a la COVID-19, reforzado a finales de mayo.
Aseguró el gobernador de La Habana, Reynaldo García Zapata, que se han fortalecido los puntos de control de las fronteras interprovinciales, así como las medidas relativas al transporte público y las restricciones de movilidad en las noches, y reconoció que aún deben buscarse estrategias para disminuir el flujo de vehículos durante el horario diurno.
También aseveró que se incrementó la cifra de centros laborales cerrados o parcialmente cerrados, y cerca de 3 756 trabajadores se encuentran bajo la modalidad de teletrabajo o trabajo a distancia, en tanto insisten en realizar nuevas evaluaciones al respecto, para disminuir la movilidad de personas en el día.
Del mismo modo aumentó la vigilancia en playas y espacios habitualmente concebidos para la recreación y en cuanto a los protocolos sanitarios, se refuerza el trabajo de los especialistas de la Salud en función de las pesquisas que actualmente alcanza el 40 % de la población.
Además de ello, el mayor reto que posee hoy el sector radica en la sistematicidad y rigor de la atención a los pacientes ingresados en el hogar, según establece el nuevo protocolo para los confirmados de bajo riesgo.
En tal sentido, el Primer Ministro insistió en que el Sistema Primario de Salud tiene la responsabilidad de darle el seguimiento especializado a esos pacientes, a la altura de la atención en un centro hospitalario.
Asimismo, recordó el papel decisivo de las autoridades municipales en la implementación de acciones concretas, que respondan a las particularidades del contexto epidemiológico de cada territorio.
Marrero Cruz también hizo un llamado a estudiar estratégicamente lo sucedido en la provincia de Matanzas, de modo que el territorio capitalino prevea modelos de acción para los casos más extremos, a la par de que trabaje con celeridad para cortar la transmisión y evite el crecimiento desmedido de los casos.
Fuente: Tribuna de La Habana
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