La producción de saberes de una universidad debe formar parte de la praxis social en todas las vertientes, ya sean humanísticas como tecnológicas, y debe ser de esmerada preocupación la socialización de los productos académico-investigativos: dentro del ámbito universitario, como en todas las esferas de incumbencias del desarrollo social y científico del país.
En el caso de las humanidades el objeto de las investigaciones es muy diferente entre las distintas expresiones artísticas y filosóficas, sociales y antropológicas (con el consiguiente componente subjetivo que conllevan), a la vez que intervienen los afectos y la sensibilidad del investigador y de los productores del acontecimiento humanístico a investigar; todo lo cual hace que el método o modelo de análisis esté sujeto al propio carácter relativo del objeto de estudio.
Análisis dancístico: ejercicio necesario. Cuba y la presencia de estos estudios teóricos es el título de un trabajo del estudiante de Danzología en la Facultad de Arte Danzario del Instituto Superior de Arte (ISA), trabajo que nos convoca a pensar la danza como imperativo de la actividad académico-investigativa.
En el mismo, Jose Omar Arteaga Echevarría destaca la insoslayable reflexión teórica de Ramiro Guerra más allá de su fundacional labor coreográfica, que aún resulta medular entre nuestras danza contemporánea y folclórica. Además, el joven autor acentúa las propuestas investigativas de los profesores Bárbara Balbuena, Noel Bonilla, Liliam Chacón y Pedro Ángel González.
Los modelos de análisis danzario nuestros son escasos en cuanto al enfoque semiótico y es por esta razón que me interesé en la tesis para la obtención del grado científico de Doctor en Ciencias sobre Arte de Liliam Chacón, decana de la Facultad de Arte Danzario.
¿Cómo se llega a la producción de saberes en el ISA? Sé que existe una biblioteca donde puede encontrarse el quehacer investigativo docente de la universidad; pero sospecho que, más allá del ámbito universitario, la socialización del corpus teórico que genera la institución es limitada.
Urge que la enorme labor investigativa de nuestras universidades tenga un portal que permita a tirios y troyanos acceder a ella.
En estos días es noticia que las artes escénicas ya cuentan con un espacio de servicios informativos institucionalizado, adonde pueden llegar todos los interesados. Se trata de un centro de información para procesar, almacenar y divulgar los documentos concernientes a las artes escénicas en el país. Tal vez un espacio como este podría tributar en la socialización de la producción de saberes del ISA al menos en lo concerniente a teatro y danza.
Como de alguna manera he estado vinculado a la docencia de la Facultad de Arte Danzario tuve la oportunidad de acceder al documento Cuerpo y/en movimiento: una alternativa semioestética para su análisis dancístico, que propone un modelo de análisis dancístico contextualizado en el movimiento del cuerpo desde las tres dimensiones de la semiótica: la sintáctica, la semántica y la pragmática.
Sin pretender un análisis del modelo de análisis que establece la Dra. Chacón, quiero destacar y de alguna manera contribuir a la divulgación del trabajo investigativo teórico-cualitativo, por su significación como uno de los estudios pioneros de los análisis dancísticos desde la semiótica entre nosotros.
El análisis semiótico de la danza es la develación del proceso de creación, análisis y recepción de la misma, como discurso que tiene su centro de referencia en la corporalidad y sus dimensiones sensibles y perceptivas dentro del contexto cultural.
He aquí que la semiótica puede pensarse, no ya en término de representaciones conceptuales, sino de actos de sentido.
Este modelo, semiológicamente, no es un recurso para decir que una obra está bien o mal; sino para conocer la forma en que dice lo que dice, la forma en que produce sentido, al tener en cuenta la interacción entre la realidad que construye la danza y el sujeto ejecutante-receptor de esa realidad.
Desde esta perspectiva la tesis de Liliam Chacón se erige como modelo de análisis dancístico del movimiento del cuerpo como portador de los códigos danzarios y los referentes culturales correspondientes.
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