Jacques Offenbach desarrolló su obra dentro de los géneros lírico-teatrales. Así fue cómo, en 1855, con su opereta Les deux aveugles, fundó el teatro Bouffes Parisiens: entonces una sala ubicada en los jardines de los Campos Elíseos. Aquella, al resultar pequeña, se trasladó al teatro Comte; que, una vez remozado, ofreció su primera presentación en diciembre de 1856 bajo el nombre de Teatro Bouffes-Parisiens.
Allí Offenbach presentó una buena parte de sus propias obras, las cuales reflejaban la alegría de su época: con humor, hilaridad e irreverencia. De hecho, el término «opera-bouffe» designó aquellas creaciones del francés, cuando su reputación de compositor escénico no estaba aún en su apogeo. Sin embargo, fue con la inauguración de su propio teatro, cuando la fama de Offenbach comenzó a escalar peldaños, hasta alcanzar notoriedad internacional; a partir de la cual «cumplió la función de remediar la estupidez, darle un respiro a la razón y estimular la actividad mental», según el crítico, escritor y ensayista austriaco Karl Kraus.
Jacques Offenbach es el autor de dos Ave María para soprano y coro, numerosas operetas, óperas cómicas y operas bouffes, además de otros subgéneros como bufonerías musicales, sainetes y piezas de ocasión, muchas de las cuales recibieron nombres inventados por el propio autor, como Anthropophagie musicale, Chinoiserie musicale y Conversation alsacienne, entre otras. Escribió solo dos óperas: Die Rheinnixen (Las hadas del Rin) y Los cuentos de Hoffmann: la pieza más conocida de toda su producción musical.
Con el titulo original de Les contes d'Hoffmann esta ópera está escrita en tres actos e incluye un prólogo y un epílogo y el libreto se basa en un obra de Jules Barbier y Michel Carré sobre cuentos de E. T. A. Hoffmann. Se representó en una primera versión con solistas, coro y piano en la casa de Offenbach, en mayo de 1879; pero el músico falleció en octubre del año siguiente sin haber concluido su ilustre obra.
A continuación aparecieron diferentes versiones y ediciones de Los cuentos de Hoffmann, algunas con muy poca semejanza con la obra original; hasta que el compositor y profesor de origen estadounidense Ernest Giraud consumó la orquestación, completó algunos recitativos y dio los toques finales para estrenarla en la Opera Comique de París, el 10 de Febrero de 1881.
Tanto tiempo después, esta sigue siendo una de las óperas francesas más representadas en el mundo. Su puesta más reciente ha sido en el Liceu de Barcelona, abriendo la temporada de 2021, con una interesante versión dirigida por el italiano Ricardo Frizza.
Curiosamente el número más popular de esta ópera es la Barcarola, ubicada en el tercer acto, que fue escrita por Offenbach para su otra ópera Las hadas del Rin.
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