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Aldo López-Gavilán Junco, Daiana García y Guido López-Gavilán. Foto: Radio Cadena Habana

Los 25 años de la fundación de la Orquesta de Cámara Música Eterna, devino uno de los motivos principales de la familia López-Gavilán-García para actuar en la Sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, la noche del último sábado.

Inició el programa con el estreno mundial de Doble concert de Jenny Peña, por la agrupación que creó y dirige el Maestro Guido López-Gavilán, de elementos suficientes para convertirse en parte del repertorio habitual.

A través de angeladas melodías, yuxtaposiciones sonoras, abundantes  recursos sonoros y un vuelo extraordinario, la interpretación resultó muestra de virtuosismo y buena música.

Resaltó el segundo movimiento, evocador de una banda sonora cinematográfica, al apelar a simbolismos y alegorías en conjunción perfecta de los ejecutantes; como destacaron el violinista Manuel de la Cruz y Jon Cruz en el violoncelo.

El programa ratificó con creces la excelencia compositiva de López-Gavilán, mediante la premier de Alientos, de la cual dijo que escribió durante la etapa crítica  de la pandemia y los meses de aislamiento físico.

Tres movimientos (Allegro con ánimo, Canción enigmática y Rondó optimista) y tres instrumentistas de excelencia bastaron para reconocerla como obra de tallas mayores, donde un balance sonoro perfecto cohabitó entre los vientos solistas y las cuerdas, marcando una intertextualidad emotiva de viajes entre Europa y el Caribe.

Sobresalió su adagio, teniendo la base de cohesionadas cuerdas, junto a vientos en líneas melódicas bien definidas. Elementos de criterios románticos fueron dispuestos en líneas bien definidas, como remembranzas prokofievsanas que recuerdan el paso del Maestro por el Conservatorio Tchaikovski  y la alta influencia europea en su formación.

Destaques especiales para Niurka González en la flauta; Jorge Ruíz en el oboe y Alejandro Calzadilla en el clarinete.

La Maestra Daiana García, quien celebra sus veinte años de vida artística, junto a la Orquesta de Cámara de La Habana dispuso otra creación de G. López- Gavilán: Ritmarc, de altas complejidades técnicas que bien supo entender y ejecutar el conjunto.

Aldo López-Gavilán Junco, por su parte, celebrando tres décadas de entregas artísticas, ofreció su arte pianístico a través de Bonjour Daiana (que dedicó a la esposa) y Playground, como regalo lúdico- musical a sus hijas Adriana y Andrea.

La primera, una suerte de melodía íntima y sentida y la segunda una pieza a modo de guajira en 5/4, con hartas complejidades técnicas que bien marcaron su paso por la escena.

A la Orquesta de Cámara de La Habana se le escuchó además Te estoy llamando con la participación de Rodrigo García en el piano y Tania Haase en el violín, quienes mostraron un buen trabajo junto a la formación y buenos desempeños con sus instrumentos;  mientras Epílogo, tan expresa de lirismo, trajo de vuelta a  Aldo López-Gavilán Junco  y Alejandro Calzadilla.

Asimismo, resultó emotiva la presentación de Andrea y Adriana (hijas de Aldo y Daiana), quienes desde su temprana edad ofrecieron el exquisito danzón Contigo pan y cebolla.

Para el cierre y a modo de tutti, se unieron los talentos de las ambas formaciones e instrumentistas  invitados para recrear Camerata en guaguancó, con la dicha de ser dirigidos todos por el propio Maestro G. López- Gavilán.

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