Hace más de un año se fundó el Trío Subdominante de la Orquesta Solistas de La Habana, y este 2021 participó en el Festival A Tempo con Caturla de Música de Cámara, uno de los acontecimientos más relevantes para el género en el país.
«Esta edición llegó en muy buen momento para el movimiento de música de cámara del país. Nosotras, cuando vimos la convocatoria nos sentimos muy motivadas para participar y aportar nuestro granito de arena», reconoció la directora del conjunto, Elizabeth Yodú.
Como parte de su presentación, el Trío Subdominante recreó Locuras de Silvio Rodríguez; La flor de la canela de Chabuca Granda; La muerte del ángel de Astor Piazzolla; en homenaje a Alejandro García Caturla, un arreglo de Elizabeth Yodú a La danza del tambor; una versión de Marcos Badía a Veinte años de María Teresa Vera; y Los tres golpes de Ignacio Cervantes adaptado para el formato por Christopher Simpson.
¿Cómo fue la experiencia de participar en el Festival?
La oportunidad de realizarlo online es maravillosa, pues aunque no pudimos llegar hasta Villa Clara, participamos con nuestros videos; una forma también emocionante de asistir. Nos ha motivado mucho la aceptación y comentarios recibidos por nuestra presentación.
Creo que somos muy afortunadas de poder ser parte de esas agrupaciones jóvenes que representan el movimiento cameral del país. Nos sentimos felices de asistir a acontecimientos musicales tan relevantes como este, y que la ocasión sea a favor de nuestra visibilidad en Cuba y el extranjero.
La formación, que integran Amaya Justiz en el violonchelo y Camila Ramírez junto a Elizabeth Yodú en los violines, se dio a conocer en el recital que ofreciera en el capitalino Memorial José Martí como parte de las celebraciones de 2019 por los 500 años de la fundación de San Cristóbal de La Habana.
«Antes, en la Universidad de las Artes (ISA), habíamos participado en eventos; pero como parte de otros formatos un poco más grandes», rememoró Elizabeth Yodú.
«Cuando decidimos unirnos como Subdominante, nos planteamos nuestra proyección y lo que deseábamos hacer. A partir de ahí conjugamos lo cubano con la música de concierto, con la idea de conservar lo cameral de nuestro trabajo. Entonces, surgió la idea de trabajar en este formato de dos violines y un chelo, que no es el usual».
En estos tiempos, las redes sociales son nichos fundamentales para la promoción de los proyectos musicales, lo que calificó como la «plataforma por excelencia» para darse a conocer. «Para nosotras es muy importante, de hecho hemos tenido visibilidad gracias a lo virtual», significó.
«En los inicios de la pandemia de la COVID-19 hicimos varios videos desde casa, publicamos audios y fotos en Internet. También CMBF nos ha ayudado muchísimo pues hemos estado invitadas en varias ocasiones a formar parte de los Lunes de Concierto, de la radio revista Estudio 9. Gracias a las redes y a todos los que nos apoyan hemos ido ganando en público y alcance de nuestro trabajo».
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