Habitación 511,
Hotel Ambos Mundos
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En la habitación 511 del habanero Hotel Ambos Mundos, donde el escritor norteamericano Ernest Hemingway viviera en la década del treinta del siglo pasado, se exhibe una muestra titulada Hemingway: Mujeres y Pasiones.
Los lectores del Premio Nobel de Literatura pueden apreciar fotos y documentos de las relaciones de Ernest Hemingway con sus esposas, amantes y secretarias.
Escritor y periodista, Hemingway, nacido el 21 de julio de 1899 en Oak Park, Illinois, representa, junto a William Faulkner, a las figuras más relevantes de la literatura de los Estados Unidos de la primera mitad del siglo XX. Se suicidó en Ketchum, Idaho, el 2 de julio de 1961.
De acuerdo con sus biógrafos, no tuvo una infancia muy feliz, pues fue marcado por la relación conflictiva con su padre, quien se suicidaría en 1928.
Al terminar sus estudios medios, en 1917, renunció a entrar en la universidad y consiguió trabajo en el rotativo Star, de Kansas City.
Considerado como uno de los escritores contemporáneos más influyentes e innovadores, tanto por su estilo seco y preciso como por su capacidad para dar a sus héroes propia vida, Hemingway se caracterizó por diálogos nítidos y lacónicos, así como por su descripción emocional.
Muchos de sus textos son clásicos de la literatura en lengua inglesa y en ellos se encuentran todos los grandes temas y las características que conforman el corpus de su literatura, como por ejemplo su obsesión por la muerte, la evocación constante del exilio y del viaje, y una cierta forma, precaria pero intensa, de épica moderna.
Su vida misma fue una intensa novela. Durante la Primera Guerra Mundial sirvió en la Cruz Roja como conductor de ambulancias en el frente italiano, donde resultó herido de gravedad poco antes de cumplir 19 años. Para 1919 regresó a su país y se casó con una amiga de la infancia.
Pronto volvió a Europa para instalarse en París, Francia, como corresponsal del Toronto Star. Inició su formación de escritor, apadrinado por Gertrude Stein y Ezra Pound.
Entre sus primeros libros se encuentran Tres relatos y diez poemas (1923), En nuestro tiempo (1924) y Hombres sin mujeres (1927), que incluye el antológico cuento Los asesinos. Ya en éste es visible el estilo de narrar que lo haría famoso y maestro de varias generaciones.
Otros cuentos de parecida factura igualmente, son de colección, como Un lugar limpio y bien iluminado, La breve vida feliz de Francis Macomber, Las nieves del Kilimanjaro, y Colinas como elefantes blancos.
Regresó en 1927 a los Estados Unidos, donde se casó en segundas nupcias. Años después su presencia en España como corresponsal durante la Guerra Civil (1936-1939) le inspiró una de sus más relevantes novelas: Por quién doblan las campanas.
Tras la Segunda Guerra Mundial prosiguió sus viajes, fuente inagotable de material literario, por sus países preferidos: España y Cuba. También, frecuentó África, donde pudo dedicarse libremente a su segunda gran pasión: la caza.
Sus novelas tal vez sean más populares, aunque menos perfectas estilísticamente, que los cuentos. Sin embargo, Fiesta (1926) puede ser considerada una excepción; en ella se cuenta la historia de un grupo de norteamericanos y británicos, integrantes de la llamada "generación perdida", que vagan sin rumbo fijo por España y Francia.
En 1929 publicó Adiós a las armas, historia sentimental y bélica que se desarrolla en Italia durante la guerra. En Tener y no tener (1937), condena las injusticias económicas y sociales.
En 1952 dio a conocer la novela corta El viejo y el mar, que tiene como protagonista a un modesto pescador de La Habana, donde vivió y escribió durante muchos años. Algunos críticos han visto en este texto la culminación de su obra, porque en él confluyen el humanismo y la economía artística. Obra de un profundo simbolismo, le llevó a recibir, en 1954 el Premio Nobel de Literatura.
La exposición en el Hotel Ambos Mundos, muestra las mujeres de Hemingway, las de su vida real, porque en su literatura el predominio es de los personajes masculinos, siendo sin embargo, los femeninos los más decisivos.
Tanto sus novelas como los cuentos aparecieron vertidos con frecuencia a versiones cinematográficas, teniendo entre los protagónicos femeninos a leyendas del cine como Ava Gardner, Lauren Bacall, Ingrid Bergman, o Jennifer Jones. La alemana Marlen Dietrich se incluye en su galería “real”.
Hemingway: Mujeres y Pasiones propone fotografías de Agnes Von Korowsky, la enfermera que fue su primer amor e inspiró la novela Adiós a las armas; de sus esposas Hadley Richardson, Marta Gelhorn, Pauline Pfeiffer y Mary Welsh, la cuarta y última; y de algunas de sus amantes y amores, entre ellas canadiense Jane Mason, la italiana Adriana Ivancich y la cubana Leopoldina, una prostituta que dejó reflejada en su libro Islas en el Golfo, publicado post mortem.
La exposición es otra vía de entrada a la vida del famoso escritor que hizo de su existencia una novela, comentada, famosa. Fue una estrella, como las del cine, en un estilo completamente opuesto al de muchos autores de su tiempo, que construían un muro alrededor de su intimidad y de los que apenas si se conocía el lugar de residencia.
Las fotos de Hemingway y sus mujeres pertenecen al patrimonio que atesora la Casa Museo que lleva su nombre en Finca Vigía, ubicada en las afueras de La Habana, y donde el escritor vivió largas temporadas desde 1939 hasta poco antes de su muerte y estarán expuestas todo el año en la ya mítica habitación 511 del habanero Hotel Ambos Mundos.
Si la vida y la obra de Ernest Hemingway no fueran suficiente estímulo para ir a ver la muestra fotográfica, debe recordarse que este año coinciden cuatro aniversarios “redondos”: el 110 de su natalicio, el 70 de la instalación de su residencia en Cuba, el 80 de la publicación de Adiós a las armas y el 55 del otorgamiento del Premio Nobel de Literatura.
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