El banco del amor, de Fúster
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Recientemente el proyecto Alas con punta que organiza en Cuba el realizador Roberto Chile, se unió al inicio oficial de las celebraciones en la Isla por el bicentenario de Frédéric Chopin.
Fue una experiencia interesante, el indagar en el mundo del músico, relataría Francis Fernández, uno de los nueve artistas participantes.
La nómina se integró al programa que presentó el Maestro Frank Fernández en el habanero Teatro Auditórium Amadeo Roldán. Estuvieron además, Amelia Angulo, Jesús Lara, José Antonio Hechevarría, Kamyl Bullaudy, Lorenzo Linares, Marlys Fuego, Verónica Guerra y William Pérez.
Según Chile, se tuvo en cuenta que hubiera diferencia en los estilos, en los formatos, que escogieran incluso distintas imágenes de Chopin.
ANTECEDENTES
Alas con punta cuenta con dos tomas oficiales a las que se sumaron recientemente otras tres aventuras artísticas.
La idea comenzó en 2008 para celebrar el aniversario 155 del natalicio del Apóstol.
Se trataba de la Toma Uno del singular proyecto que inició en el capitalino Memorial José Martí con piezas de 12 artistas, y cuyo nombre proviene de un poema de Martí: Las alas tienen punta, y cuando las tiendo, y rechazadas, vuelven a mí, en mí se clavan.
Las obras se combinaron con documentales creados por Chile en los que éste explora las interioridades creativas de aquellos, con la resultante de un interesante intercambio entre el mundo del audiovisual y de las últimas tendencias de la plástica en Cuba.
El éxito de esta primera muestra llevó al principal promotor del proyecto, a una nueva curaduría, la denominada Toma Dos, abierta en abril de 2009 también en el Memorial y que recorriera la casi totalidad de las provincias cubanas.
En la exposición participaron cuatro premios nacionales de Artes Plásticas: José Gómez Fresquet (Frémez), José Villa, Roberto Fabelo y Nelson Domínguez; acompañados por 16 relevantes creadores contemporáneos: Alexis Leyva (Kcho), Javier Guerra, Alain Pino, William Pérez, Eduardo Roca (Choco), José Fúster, Jesús Lara, Jorge Luis Santos, Dausell Valdés, Franklin Álvarez, José Antonio Hechavarría, Cirenaica Moreira, Reinerio Tamayo, Alicia Leal, Kamyl Bullaudy y Luis Enrique Camejo.
Chile unió así –de nuevo- 20 piezas de arte firmadas por autores de diferentes generaciones y tendencias de la plástica cubana, con igual número de documentales que permiten apreciar la diversidad de estilos y técnicas de cada uno de ellos.
Al decir del organizador, son precisamente los audiovisuales el hilo conductor de la muestra, al comparecer en un mismo espacio con pinturas y esculturas, y mostrar a cada uno de sus artífices en plena creación.
En Toma Dos, cada creador se presenta con su propio discurso —diferente de la primera edición, que versó sobre la figura de Martí-.
Así el espectador puede encontrarse con El banco del amor, de Fúster; las Memorias de la Isla, de Fabelo; el Charlot, de Dausell Valdés o el Estudio de intimidad, de Alicia Leal.
Luego llegaría Cuba pinta a Guayasamín, obras de 26 artistas, expuestas durante noviembre de 2009 en la Capilla del Hombre, en Quito, Ecuador; y este marzo tuvo su premier el documental de Chile, Sencillamente Korda, dedicado al fotógrafo Alberto Korda, en el cincuentenario de su célebre instantánea del Che Guevara, convertida en la fotografía más reproducida en el mundo, que también estuvo acompañado por reproducciones de fotos del artista, como la aprecia otro grupo de integrantes del proyecto Alas con punta.
OTRA TOMA DE ALAS CON PUNTA
En ese camino de la experimentación que signa la obra de Roberto Chile lo encontramos en la celebración cubana del Año de Frédéric Chopin, para acompañar a Frank Fernández en su homenaje al más grande compositor para piano.
Es un llamado de la cultura, relató el organizador.
Alas con punta se sumó al programa, incluyendo pintura y dibujo fundamentalmente, pero en diferentes técnicas y estilos, inspirados en imágenes de diferentes autores que en vida de Chopin lo pintaron, explicó el realizador.
Algunos fueron casi a reproducir, como el caso del retrato de Delacroix que hizo Lorenzo Linares, un maestro, con una mano tremenda, enfatizó Chile, mientras consideró que en las obras expuestas está el corazón que los artistas pusieron para acompañar esa atmósfera que genera siempre Frank Fernández.
Por su parte, el intérprete calificó el proyecto de aventura colectiva. Cada uno con su mundo interior, su interpretación, su color, su textura, significó Frank Fernández.
Ha sido una experiencia inolvidable, consideraría Francis Fernández Trujillo, mientras reveló que se apropió de una fotografía y recreó por medio del retrato el universo de Chopin.
Es un dibujo con una gama matizada de ocres. Debajo de los ocres una gama de grises. Una superposición de ambos que al final se centra en una obra con una intención tenebrista incluso. Un golpe fuerte de luz en el centro de la obra, lo demás se va perdiendo en la penumbra como tal, como un nacimiento, algo que va floreciendo, halando ideas, formas, textos, que tienen que ver con lo contemporáneo, con la obra del artista y la personalidad de Chopin, con su mensaje, abundó el artista.
De tal manera, Alas con punta ratificó la significación de tan abundante diálogo. Primero entre las artes plásticas y el audiovisual, al que se integró –ahora- la música, ratificándose como vía para llevar a creadores y espectadores por un camino inusual sobre las alas del arte.
Foto http://alasconpuntas.com/
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