Dúo Promúsica
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Pocos han sido los proyectos realizados en 2007 con el objetivo de interpretar el amplio repertorio legado por Ludwig van Beethoven, cuando conmemoramos mundialmente el aniversario 180 de su fallecimiento.
Sin embargo, es importante reconocer el empeño desplegado por el maestro Evelio Tieles en organizar y ser el principal intérprete de la integral de Sonatas para Violín y Piano del genio alemán, convocando al Dúo Promúsica y los pianistas Rebeca Lluveras y Leonardo Gell.
Asimismo, la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba ha efectuado algunas presentaciones con obras de Beethoven y he sabido que, antes de concluir el año, se interpretarán sus Cinco Conciertos para Piano en la ciudad de Matanzas; a cargo de solistas, directores y la Orquesta Sinfónica de esa ciudad del occidente cubano.
El Centro Nacional de Música de Concierto y el Teatro Auditórium Amadeo Roldán presentaron recientemente el concierto camerístico Todo Beethoven, tras la iniciativa de la pianista Lisandra Rodríguez; propuesta que vino a ser, prácticamente, un oasis en la programación de las salas de conciertos.
Esta joven instrumentista, laureada en el Concurso Iberoamericano de La Habana y los Concursos Nacionales Amadeo Roldán y Musicalia, volvió a los escenarios habaneros acompañada de cuatro integrantes del Quinteto de Viento Santa Cecilia: Mileidy González (corno), Dianelys Castillo (clarinete), Ayamey Castañeda (oboe) y Mónica Acosta (fagot).
Mileidy, con quien Lisandra trabaja hace alrededor de un año, fue invitada en la Sonata para Corno y Piano en Fa Mayor Opus 17.
Actualmente en Cuba contamos con una excelente escuela de corno francés en la ciudad de Matanzas, donde pude escuchar algunos años atrás a estudiantes con un nivel técnico muy alto haciendo música de cámara para quinteto de cornos.
El hecho fue totalmente insólito al pensar en la desventaja que este instrumento tiene en el país, comparado con otros de la familia de vientos, digamos la flauta o el clarinete. La capital cubana también cuenta con pocos, pero buenos maestros y alumnos que, en los últimos tiempos, han realizado un trabajo en ascenso.
Corno francés
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Con todo ello deseo significar que Mileidy González forma parte de esta nueva generación de talentosos cornistas de la Isla. Ella se ha desempeñado con interés en atriles de varias orquestas sinfónicas y de cámara, en papeles solistas junto a la Joven Filarmónica Amadeo Roldán y la Camerata Romeu, así como en la música de cámara con el Quinteto de Viento Santa Cecilia y la pianista Lisandra Rodríguez.
Su aparición en esta obra beethoveniana fue muy destacable. A pesar de la madurez que aún requiere para la Sonata, visto en los grandes saltos entre registros y pasajes virtuosos a los que pocas veces se ven enfrentados los cornistas, Mileidy alcanzó momentos muy positivos tras un concepto de estilo bien encauzado.
Su cuidadosa emisión del sonido y un fraseo cantabile y amplio, sonoramente nos dicen mucho del talento y la musicalidad de la novel instrumentista.
El concierto continuó con el Quinteto en Mi bemol Mayor Opus 16 para oboe, clarinete, corno, fagot y piano; cuyo cornista que lo estrenó fue quien le encargó a Beethoven la Sonata que acabo de comentar, según algunos estudiosos.
Las jóvenes miembros del Quinteto de Viento Santa Cecilia, que anteriormente mencioné, convergieron en esta hermosa y colosal partitura. Desde el Grave inicial se evidenció un acople sonoro prácticamente perfecto.
Fue muy significativa la exactitud de tocos y articulaciones entre los vientos y el piano, como si se tratara de un mismo instrumento. Así también el fraseo expresivo y delicado, capaz de transformarse en momentos de enérgico ímpetu.
El segundo movimiento, Andante cantabile, estuvo como dibujado por un pincel en la manera de decir cada solo. Supieron hacerlo de forma entretenida, con un sonido cálido e intenso.
Mención aparte para Lisandra Rodríguez. Pianista al fin, ha transitado por las Sonatas de Beethoven, como por otras obras de cámara, las cuales le han aportado un bagaje mayor al enfrentarse con las partituras que interpretó esta vez.
Ella fue muy inteligente en su labor durante el concierto, sacándole partido a cada diseño e intención para mostrar así un Beethoven muy acertado. En ambos casos fue decisiva su actitud en pos de alcanzar el excelente balance que disfrutamos, permitiendo escuchar con nitidez, dentro del todo, las diversas líneas, en lo cual el pianista tiene una importante responsabilidad.
Estas cinco artistas demostraron que cuando se siente especial amor y compromiso por la música, interpretaciones como éstas son posibles sin que la edad ponga obstáculos a la hora de comparar los resultados cualitativos con algunos de los profesionales actuales.
Es justo reconocer la mano de la maestra María Victoria del Collado, profesora que las guía actualmente, en el Departamento de Música de Cámara del Instituto Superior de Arte de La Habana, cuyos consejos han sido determinantes en el logro final del recital en homenaje a Beethoven.
La tarde fue sin dudas un estímulo para aquellos que vivimos con intensidad la buena música de todos los tiempos y queremos para ella, un paso de real avance, en la que los jóvenes se sientan protagonistas de su época.
* El autor es pianista y profesor del Conservatorio Amadeo Roldán. |