CMBF Radio Musical Nacional
borde
Portada:: CMBF Radio Musical Nacional
Actualidad:: CMBF Radio Musical Nacional
Música:: CMBF Radio Musical Nacional
Ballet y Danza:: CMBF Radio Musical Nacional
Artes Plásticas :: CMBF Radio Musical Nacional
Cine:: CMBF Radio Musical Nacional
Literatura:: CMBF Radio Musical Nacional
Teatro:: CMBF Radio Musical Nacional
CMBF Radio
De Nosotros:: CMBF Radio Musical Nacional
Programación:: CMBF Radio Musical Nacional
Transmisiones:: CMBF Radio Musical Nacional
Secciones:: CMBF Radio Musical Nacional
Sinfónica Nacional:: CMBF RAdio Musical Nacional
Educación:: CMBF Radio Musical Nacional
Identidad:: CMBF Radio Musical Nacional
José Martí:: CMBF Radio Musical Nacional
Voces en Línea:: CMBF Radio Musical Nacional
Links:: CMBF Radio Musical Nacional
Radio Cubana
Páginas Culturales
Galería:: CMBF Radio Musical Nacional
El Tiempo:: CMBF Radio Musical Nacional
Mapa del Sitio:: CMBF Radio Musical Nacional
 
borde
 
Sinfonica Nacional
jose martí
mesa redonda
cubaminrex
cubacontra_bloqueo
5 heroes
 
   
  Con Mozart, ante el espejo
  Por Jorge Fiallo*
  guitarra@cubarte.cult.cu
 


Francis Santiago López, solista del Concierto número 20, K 466
Francis Santiago López

En su más reciente programa dominical en el Teatro Auditórium Amadeo Roldán le escuchamos a la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba, dirigida por el Maestro Enrique Pérez Mesa, un programa todo Mozart con la Obertura de la ópera Don Giovanni seguida de los Conciertos para piano y orquesta Números 20 y 13 interpretados, respectivamente, por dos noveles aunque laureados pianistas: la joven Francis Santiago López y su coetáneo, Daniel Rodríguez Hart.

Detrás de la aparente sencillez y claridad general en la obra de Mozart hay todo un discurso musical de profundas connotaciones y múltiples matices, cada uno de los cuales merecería un análisis particularizado; pero fue muy evidente la intención con que el Maestro Pérez Mesa y los Profesores de la orquesta manejaron sonido y concepto en dos situaciones bastante diferenciadas: por un lado con la obertura de una ópera que carga la mano en lo dramático-misterioso del ánima que resucita vengativa, donde sentimos una dosis de vibratto en las cuerdas que pienso debe cuidarse en aras del mejor empaste y realización de aquel criterio de manejo sonoro sopesado y racionalista.

Por otro lado, estaban los dos conciertos de solista con orquesta jugando mucho más con el diálogo y el artilugio, aunque en ninguno de ellos falta la base estructural fuertemente equilibrada, pero por el amplio margen de contrastes manejados en ese diálogo se abre un nuevo horizonte al juego entre zonas de claro y oscuro sonoros.

De cómo se abrió en una y el otro de los solistas vale la pena hacer un análisis particularizado, que no comparativo, pues en estos casos cada cual es la medida de sí mismo, situación que no varía ni siquiera por el hecho de que sus premios en concursos de interpretación cubanos e iberoamericanos les hayan llevado ante situaciones de competencia: la última palabra la dice el espejo auto-examinador.

La joven Francis Santiago López, solista del Concierto número 20, K 466, nos presentó una imagen muy equilibrada, de un balance justo entre la carga emocional y la estructura de un discurso que alterna la mesura, creciendo hacia la ampulosidad en la búsqueda del necesario contraste, pero sin precipitarse ni descuidar la debida correspondencia del fraseo y la buena dicción, como buscando la corrección y limpieza extremas cual objetivo supremo.

Esta es la esencia muy resumida de su interpretación para este concierto, en el cual no hubo nada fuera de momento y lugar, pero también se pudo percibir un carácter perseverante y una técnica de gran solidez, porque sus dedos no dejan la impresión de estar muy especialmente dotados, sino la de haber sido trabajados bien a fondo y, contando con todo lo que aún puede seguirse perfeccionando en esta dirección, logra una gran ductilidad, matices arriba y abajo en intensidad y en articulaciones, es decir, con un control hasta de miligramos, y desde la articulación más staccatto al mejor legatto, en todo lo cual resulta el cuadro de una muy buena terminación en sonido y, lo más importante, en el concepto y la expresión.

El Concierto Número 13, K 415, fue interpretado por el joven Daniel Rodríguez Hart con una expresividad que tiende a lo expansivo y, sin embargo, en medio de un aplomo y una seguridad en sí mismo a prueba de todo, no importa el escollo que se interponga, porque él mantiene la más firme voluntad y llega a donde se propone.

Esto se hizo evidente incluso en un pasaje que habla mucho de su temple, porque en la coda de la cadencia del primer movimiento, es decir, un momento proclive al rejuego con aire de improvisación a piacere, se excedió en un accelerando, los dedos se le enredaron un poco y él, no obstante, los pudo acomodar para llevar a feliz término aquel pasaje de virtuosismo, dispensando las notas que quedaron atrás y la breve confusión para la entrada de la orquesta.

Luego en el final de la cadencia al tercer movimiento no escarmentó y asumió el riesgo con similares caracteres, pero ya entonces la ejecución fue limpia y clara en la articulación, como sucedió con el resto del concierto, y eso es ciertamente lo más relevante, pero no puede dejar de advertirse la necesidad de vigilar además, el manejo general del tempo, porque Mozart era un virtuoso muy travieso, y acudió incluso a una imagen figurada, la de los “dedos aceitados”, como decía, que connotaba fluidez y agilidad, pero es necesario permitir que su música respire, y el oyente con ella.



* El autor es musicólogo y colaborador de los programas especializados de CMBF Radio Musical Nacional.

 
 
otros temas
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
 

 
 
Director: Eduardo Granados Castellón,
Jefe del grupo Informativo: Ignacio Cruz Ortega
Jefe del equipo web: Edelvis López Zaldívar
Webmaster y Diseño: Francisco Quevedo Amador
Dirección postal:  Edificio N, Calle N, entre 23 y 21, Vedado, La Habana, Cuba.
Código Postal:  10400.  Correo: rmusical@cmbf.icrt.cu, Teléfonos:
(53- 7) 832-0085, 838-1900, 836-8054
© Copyright CMBF Radio Musical Nacional, 2008
Todos los derechos reservados


 
Quienes somos Contactenos Quienes somos dio Musical Nacional Correo