El proceso de la investigación histórica conduce, en muchas ocasiones, a vivir experiencias muy emocionantes, como puede ser el descubrimiento de otros textos que vienen a enriquecer la ya muy profusa papelería de José Martí.
Así, la revelación de un nuevo cuaderno de apuntes del Maestro, y de dos de sus célebres escenas norteamericanas es una noticia conmovedora, no sólo desde el sentido patrimonial, sino porque nos permite adentrarnos, con mayores recursos, en el proceso mismo del pensamiento del Apóstol, y nos alienta –igualmente- porque bien sabemos que durante más de dos décadas el ejercicio periodístico fue sustancia de su escritura, de ahí que quede aún mucho por descubrir de su legado intelectual para las nuevas generaciones.
El Doctor en Ciencias Históricas, y periodista, nuestro amigo Pedro Pablo Rodríguez, quien encabeza el colectivo encargado de la edición crítica de las Obras Completas, reveló que el cuaderno descubierto fue escrito, “a mediados de 1894 o inicios de 1895”, período de particular intensidad en el que Martí vivió duras pruebas y experiencias mientras organizaba la guerra necesaria y se encontraba, también, con muchas personalidades y caracteres humanos.
Esa singular y pequeña libreta de notas se encontraba entre la papelería martiana que tuvo bajo su custodia Gonzalo de Quesada y Aróstegui, quien la legó a su hijo Gonzalo de Quesada y Miranda, y que no había sido incluida en las ediciones anteriores.
Las dos crónicas, que se corresponden con la etapa de la escritura de las llamadas Escenas Norteamericanas se titulan: Del viejo al Nuevo Mundo y Proa al Mar, elaboradas ambas por el Maestro en su estadio neoyorquino, documentos que no sólo sobresalen por la impactante belleza de su prosa de madurez, sino porque nos permiten aproximarnos a aquellos años de la prolongada estancia de nuestro Apóstol en los Estados Unidos, y conocer desde su periodismo el proceso vivo de la historia de aquella nación en las últimas décadas del siglo XIX, período clave para entender, incluso, la política imperial que se manifestaría primero en la injerencia e intervención en la guerra de Cuba, en 1898 y su ulterior proyección a escala global, ya en vísperas de la Primera Guerra Mundial.
* La autora es escritora, periodista y biógrafa de José Martí.
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