Rubén Darío
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La literatura hispanoamericana, en la segunda mitad del siglo XIX no sería la misma, ni podríamos escribir en nuestra lengua si no hubiesen existido dos autores que, en los años de su juventud y en el proceso de la madurez, virtualmente se desbordaron sobre la prensa del continente, mientras cambiaban el discurso literario y, en especial, la poesía como lo hicieron el nicaragüense Rubén Darío y el cubano José Martí, desde aquel emblemático Azul, como desde la sencillez espléndida del Ismaelillo.
Ambos, que coincidieron en las páginas de uno de los mayores diarios del continente, y del mundo hispanohablante, me refiero a La Nación, de Buenos Aires, y que se leían y admiraban mutuamente, sin embargo no se habían conocido hasta que fueron presentados, hace más de una centuria, en 1893, cuando el Apóstol pronunciaba un discurso en los salones del Hardman Hall, de Nueva York.
Martí lo llamará hijo, al gran centroamericano; mientras, que este, emocionado, cuando años más tarde recibe la noticia de la caída del cubano en los campos de batalla, al escribir su crónica que incluirá en el volumen dedicado a los raros, es decir, a los renovadores de las letras y el idioma, se queja en su dolor del sacrificio de aquel padre inconmensurable.
Dos hombres que amaron la expresión, que se adueñaron con hondura y belleza de la palabra, los que produjeron el giro sustancial de lo que se llamó Modernismo en Hispanoamérica, fueron sin embargo, de signo muy diferente, desde la actitud y la conducta con sus circunstancias, imantado como estaba Darío por un fuerte sentido hedonista, consagrado al ejercicio de su lírica, protagonista que condujo en verdad su biografía y por lo cual él trasciende, y Martí, desde un sentido cósmico de amor y entrega universales, imantado por otra revelación como lo fue la patria desde la infancia, a la que sacrificará no sólo la vida sino también la obra, a pesar de ser cultor del verbo, con la misma pasión que el nicaragüense, y de haber alcanzado y trascender por el cultivo singular de la palabra humana.
* La autora es escritora, periodista y biógrafa de José Martí |