Cárdenas
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Denominada también Ciudad Bandera, en Cárdenas se conjugan armónicamente pasado y modernidad.
Pequeña y tranquila, fue el primer pueblo de Cuba en emplear energía eléctrica para el alumbrado público; por sus calles rodó el segundo ferrocarril del país, se encuentra el primer mausoleo creado en honor de los mambises, y fue en su edificio La Dominica, hoy
Monumento Nacional, que se izó por primera vez en la Isla, la bandera nacional.
En la Plaza Colón, se erigió en el año 1862 un monumento a Cristóbal Colón, primera estatua levantada pública y solemnemente al Gran Almirante en el continente americano e inaugurada por la poetisa cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda.
Localidad de coches de caballos y bicicletas que desde antaño, se recorre toda y se visitan los museos de una ciudad histórica llena de curiosidades, detalles y sonrisas.
El abrazo de la historia
El 14 de junio de 1709, el Ayuntamiento de La Habana concedió a don Diego Sotolongo, una merced de terreno o sitio de ganado mayor, nombrado Santa Inés de la Ciegas. Existen dos versiones sobre el origen del nombre de Cárdenas, una relacionada con el procurador
general don Mateo de Cárdenas, que influyó en el Ayuntamiento de La Habana para que se concediera el sitio, y otra sobre una familia de apellido Cárdenas, que radicaba en la finca llamada Asiento de Cárdenas, antes de la fundación de la localidad.
Cuando se realiza el acto público de fundación de la villa, el 8 de marzo de 1828, ya a la comarca o hacienda se le llama San Juan de las Ciegas y Cárdenas o San Juan de Dios de Cárdenas, indistintamente. A partir de la constitución, al pequeño caserío que comenzó a desarrollarse, se le conoció oficialmente como Cárdenas.
Según los historiadores, la ciudad estaba ubicada al sudoeste de la amplia bahía, bordeada por la estrecha península de Hicacos, al oeste y la costa norte a unos 33 kilómetros de la ciudad de Matanzas. El emplazamiento de la nueva población en la faja cenagosa que bordea la llanura costera se debió al imperativo de buscar un puerto, pues el área urbanizada ofrecía pocas ventajas naturales para ser sede de una ciudad.
La ciudad conserva su estilo arquitectónico clásico, apreciable en su centro histórico. El viajero que llega a ella desde Varadero, diez kilómetros por carretera, se sorprenderá al observar inusuales obras escultóricas; lo recibe la que representa a un enorme cangrejo, reconocimiento de los cardenenses a la gran abundancia de los mismos en la zona.
Mientras, en una de las salidas de la villa, se levanta otra singular escultura a la bicicleta, medio de transporte ideal y de gran uso en este entorno urbano caracterizado por el trazado recto de sus calles y por sus terrenos llanos.
El Museo Histórico José Antonio Echeverría posee un notable valor museístico y constituye, además, lugar de gran interés desde el punto de vista arquitectónico.
El Museo Oscar María de Rojas, ya centenario, es el segundo fundado en Cuba y uno de los más importantes del país; en sus salas atesora muestras muy valiosas y amplias de historia, arte, ciencias naturales, arqueología, numismática y armas.
Otras peculiaridades que identifican a Cárdenas son los coches tirados por caballos que circulan airosamente por las avenidas y continúan, muy utilizados para distancias cortas.
El patrimonio industrial de la urbe cuenta con lugares como la Fábrica Arechavala, cuna del afamado ron Havana Club e importante locación de gran valor turístico. La antiquísima estación de ferrocarriles, una de las precursoras construidas en la Isla, forma parte también de sus atractivos turísticos.
Es Cárdenas, en su conjunto, una ciudad en que pasado y modernidad conviven en perfecta armonía que tuvo, además, el privilegio de ver crecer a José Antonio Echeverría.
Nacido el 16 de julio de 1932, el líder estudiantil José Antonio Echeverría cumpliría 76 años de edad, si la muerte no le hubiere llegado tempranamente a los 24 años, aquel 13 de marzo de 1957, durante la toma de Radio Reloj en que cayera combatiendo por la libertad de la Patria.
Un nuevo y sui géneris centro de gran interés histórico y cultural, primero y único de su tipo
también en la Isla, es el Museo a la Batalla de Ideas, surgido a raíz de la profunda lucha librada por todo el pueblo cubano para obtener la devolución del niño Elián González.
Para orgullo de los cubanos, Cárdenas fue y es una ciudad de primicias.
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