Recinto ferial Pabexpo
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El habanero Palacio de las Convenciones es uno de los exponentes de la línea de experimentación arquitectónica de los años 70 del pasado siglo en Cuba, concebido por el famoso arquitecto Antonio Quintana, uno de los mas representativos de aquella época y al que se deben otras obras de incalculable valor cultural.
Basado en una idea de la revolucionaria Celia Sánchez, una mujer para la cual la belleza estaba íntimamente vinculada a lo cubano, el Palacio fue inaugurado en 1979 para la celebración de la VI Cumbre del Movimiento de Países no alineados.
En sus treinta años de fundado, ese majestuoso edificio situado en el reparto Siboney, en el oeste de La Habana, devino centro fundamental de grandes reuniones nacionales e internacionales. Es donde se efectúan las reuniones permanentes, por ejemplo, del Parlamento cubano.
El Palacio de Convenciones posee en sus diez hectáreas, elementos constructivos prefabricados, con referencias vernáculas que se determinan por paredes transparentes, acristaladas, tamices que quiebran las fronteras entre el espacio interior y exterior, circulación del aire y de la luz, cromatismo. Muy especial en su concepción el interés de Quintana de jugar con una vegetación exuberante que armoniza bellamente con los espacios interiores y exteriores, y como coronario de su ornamentación, la labor conjunta con artistas que captaron muy bien el mensaje dictado por el arquitecto.
El magnífico inmueble ubicado en los alrededores del río Quibú, cuyo diseño lo distingue de otras instalaciones de su tipo, guarda en sí los elementos de la cubanía y la funcionabilidad. Sus patios, árboles frondosos, tejados al estilo de los usados en la época colonial lo hacen único en la arquitectura nacional.
Cuando fue inaugurado, el líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, dijo que era Un Palacio al servicio de las ideas más nobles. Una retaguardia de vanguardia.
Y así ha sido. En su salón plenario, con capacidad para mil 700 personas, y en las más pequeñas, se han efectuado miles de eventos que han traído a Cuba, a lo más selecto de la economía internacional en la reunión de Globalización y problemas del desarrollo; las experiencias del magisterio de nivel mundial; las conferencias de salud pública a igual categoría. Y así, una interminable relación de encuentros de la más relevante trascendencia en el ámbito político, cultural, científico y de otras ramas del saber.
Según fuentes del Palacio, se han efectuado en estas tres décadas dos mil 500 eventos con la presencia de un millón 200 mil delegados.
Lo más importante de la institución es que ha sido anfitriona de la solidaridad con la Isla, pues hasta el recinto ha llegado la voz de los amigos de la Revolución, que defienden sus ideas y principios en la arena internacional.
El Palacio se ha extendido, y también integró en su arquitectura el hotel Palco (al que se llega a través de un moderno pasadizo que ofrece una bella visión del exterior), de cuatro estrellas, que dispone de 178 habitaciones para uso, en especial, de los visitantes que acuden a las reuniones en la construcción vecina, además de turistas cubanos y extranjeros.
En estos últimos años, en la evolución de la instalación, y como concepción de Grupo Empresarial que lo dirige, al Palacio pertenecen, entre otras instituciones, el hotel, el recinto ferial Pabexpo, el Residencial Club Habana, la Inmobiliaria Palco, los restaurantes La Finca, El Palenque, El Rancho, el complejo cultural Karl Marx, el centro comercial Palco, la imprenta Palcograf. Se suman a ese importante conjunto de compañías el también recinto ferial Expocuba, el mayor de Cuba, los teatros Karl Marx y Astral y la atención al cuerpo diplomático.
La presencia permanente de Fidel en el Palacio todos estos años ha sido inspiración para los más de cinco mil empleados del lugar y sus restantes instalaciones. Un trato excelente, diferenciado, prestigia la labor colectiva. Este compromiso permanente de los trabajadores de un trabajo de excelencia hace realidad las palabras del líder revolucionario de que el Palacio es una retaguardia de vanguardia. |