Este curso escolar perfeccionará el trabajo curricular con el objetivo de potenciar la formación
de una cultura general integral de los escolares con necesidades educativas especiales.
Una mayor prioridad al desarrollo de la educación estética, artística, sexual y física, así como su preparación laboral con vistas a alcanzar la integración plena en la sociedad, se pretende realizar.
La educación especial está constituida por una red de 410 escuelas a la que asisten más de 40 mil alumnos con necesidades educativas especiales quienes son atendidos por 14 mil docentes.
Durante el período se tiene la peculiaridad de contar además, con la labor de 700 trabajadores sociales que garantizarán la vinculación y conocimiento de las familias de los escolares, lo que favorecerá la labor.
Un mayor interés tiene en la etapa, la especialización de más de seis mil docentes matriculados en la maestría en Ciencia de la Educación, quienes se califican en los Institutos Superiores Pedagógicos y el Centro de Referencia Latinoamericano para la Educación Especial.
También se incrementarán el número de instituciones para atender a los educandos con alteraciones en el comportamiento o trastornos de la conducta y, se garantizará la estrategia educativa de éstos con implante coclear.
En los últimos años la educación especial cubana presta una mayor atención a las discapacidades
complejas; un ejemplo de éstas es la sordo-ceguera que padecen en la Isla, 136 niños y niñas quienes son atendidos a través de diferentes modalidades de la enseñanza.
Se trata de una discapacidad que puede presentarse en las personas de manera combinada, es decir, pérdida significativa o total de la visión y la audiovisión, que requiere una forma peculiar de comunicación utilizando los sentidos conservados con énfasis en el tacto, porque les facilita a éstos a partir de sus potencialidades el aprendizaje del lenguaje, la orientación y la movilidad para su integración social.
El tratamiento de la sordo-ceguera en la Mayor de las Antillas tiene un enfoque humanista y optimista, a la vez que ofrece posibilidades para el desarrollo social y educativo con vistas a la integración del niño o la niña con esta discapacidad compleja, al mundo que le rodea con iguales derechos y posibilidades que los sanos.
Actualmente todos los niños cubanos detectados con el padecimiento, reciben atención educativa;
recién se inauguró una escuela especial en La Habana, a la que asisten 19 niños y adolescentes.
La institución se ocupa de su rehabilitación, quienes cuentan con modernos medios didácticos y el apoyo metodológico de especialistas, altamente calificados.
Se cuenta también con salones en todas las provincias cubanas, entretanto se presta una atención ambulatoria a alumnos que por diferentes razones no pueden asistir a la escuela.
Con el objetivo de prestar un mejor cuidado a estos niños se capacitaron a las familias, docentes, y se formaron un número considerable de intérpretes y guías.
Además se habilitaron salones de fisioterapia y se realiza asimismo, un amplio trabajo científico
investigativo sobre la discapacidad; en estos momentos cinco docentes cursan el doctorado; otros 25 escriben artículos relacionados con la sordo-ceguera, ya que por primera vez se editará un libro de ese tipo en Cuba.
La educación especial cubana desarrolla además una estrategia encaminada a atender desde las edades más tempranas en las escuelas regulares a los niños con alteraciones de la conducta.
Se incrementa de las instituciones que velarán por esos estudiantes en su entorno a través de aulas anexas distribuidas en aquellas escuelas que tienen las condiciones adecuadas, con la participación de pedagogos y psicopedagogos de los Centros de Diagnóstico y Orientación.
Otra variante de atención es que el niño permanezca en la escuela regular donde estudia con una estrategia dirigida por el maestro y asesorada por los especialistas de cada municipio. Esto va encaminado a un trabajo unido con la familia, los factores de la escuela y los organismos que existen en cada comunidad.
Los Consejos de Escuela desempeñarán un importante papel en la orientación de las familias del escolar y la ayuda que se les brinde que puede ser un tratamiento psicológico o una intervención social, entre otros.
La desatención familiar, el mal manejo del divorcio de los padres, y la no adecuada observación en el ámbito escolar e interpersonal del niño o la niña, con sus compañeros de escuela y otros amigos, son actualmente las causas más frecuentes de los trastornos de conducta, aunque no se debe de desestimar una hiperquinesia no atendida a tiempo por la familia.
Humanismo y entrega de los maestros caracteriza el modelo cubano de educación especial: un proyecto que se perfecciona para alcanzar la excelencia, logro posible por la prioridad que le brinda el Estado cubano.
Foto http://www.juventudrebelde.cu