Almuerzo frío
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La cinematografía noruega, presente hace apenas un mes en el 31. Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, regresa a la capital cubana.
Una muestra con siete películas producidas entre 1987 y 2009 ocupará durante siete días la sala del Chaplin, sede de la Cinemateca de Cuba, organizadora del programa junto a la Embajada de ese país en La Habana.
Para participar en esta Semana de Cine Noruego viajaron a la Mayor de las Antillas Eva Sørhaug y Per Schreiner, directora y guionista, respectivamente, de Almuerzo frío, uno de los filmes que podrán ser apreciados por estos días.
En rueda de prensa a propósito de la muestra, la cineasta acotó que por diez años ambos han trabajado juntos en la realización de cortometrajes de ficción.
La película que se exhibirá marca el comienzo de una segunda etapa en nuestra relación de trabajo, enfatizó.
Refiriéndose a Almuerzo frío apuntó:
Es un filme más bien artístico que comercial al cual le ha ido muy bien en varios Festivales alrededor del mundo. Su tema gira en torno a lo difícil que puede resultar a veces tomar las decisiones adecuadas.
En el encuentro, la joven realizadora también relató de la aceptación del cine nacional en su país durante la última década.
Existe un gran interés por parte de las autoridades noruegas de apoyar la industria cinematográfica, que es muy joven aún.
La producción ha ido pasando del cine de arte - que antes predominaba- a una oferta más comercial, con un lenguaje más asequible para el público.
Eso explica que la simpatía por el cine nacional haya crecido en los últimos tiempos.
Por su parte, Antonio Mazón, especialista de la Cinemateca de Cuba, opinó que se trata de un ciclo de interés que, sin atenerse a los géneros tradicionales, refleja muy bien la sociedad noruega actual.
Seis de las películas que se exhiben fueron exhibidas en el Festival; salvo El guía del desfiladero que nunca se había mostrado en la Cinemateca, señaló.
Una cinta muy importante que los historiadores del cine noruego consideran, tal vez, su título más significativo.
A lo que añadió:
A nosotros nos gustó mucho la propuesta de hacer esta Semana, independientemente a que las películas se hubieran mostrado en el Festival, puesto que pensamos que son públicos diferentes.
En el Festival hay doscientas y tantas películas exhibiéndose simultáneamente. Hacer la muestra de cine noruego, posteriormente, permitía que el público se concentrara en la presentación de estas películas.
Es una experiencia que hemos tenido ya en otras ocasiones y ha funcionado muy bien.
Aguas turbulentas (2008), de Eric Poppe; La rebelión de Kautokeino (2001), de Nils Gaup y Norte (2009) de Rune Denstad Langlo, son algunas de los filmes que pueden ser apreciadas en estos días por el público capitalino, quien disfruta de un “crudo” invierno muy a tono con los paisajes que ofrece la pantalla del Chaplin.