Falleció la legendaria soprano española Montserrat Caballé

Conrado Vives Anias
06/ 10/ 2018

Una triste noticia sorprendió este sábado al mundo del canto lírico: la legendaria soprano española Monserrat Caballé falleció a los 85 años en Barcelona debido a un problema de vesícula que padecía desde hacía tiempo.

Considerada una de las grandes voces líricas del siglo XX y la más universal de las cantantes de ópera de España, Caballé se encontraba ingresada desde mediados de septiembre.

La diva catalana, que llevaba varios años apartada de los escenarios, era una de las principales voces de una generación lírica integrada por el ya fallecido Alfredo Kraus, Plácido Domingo, José Carreras, Teresa Berganza o Victoria de los Ángeles.

Su nombre forma parte ya de la historia de la ópera junto al de otros mitos como María Callas o Renata Tebaldi.

"De todas las sopranos que he escuchado en vivo en el teatro, no he escuchado nunca a nadie cantar como Caballé", afirmó este sábado en una entrevista radiofónica el tenor español José Carreras.

Nacida el 12 de abril de 1933 en Barcelona -capital de la región nororiental de Cataluña- en el seno de una familia modesta, María Montserrat Viviana Concepción Caballé i Folch cursó sus estudios musicales en el conservatorio del Liceo.

Debido a los problemas económicos de su familia, que incluso llegó a perder su casa, estuvo a punto de verse obligada a abandonar su formación, pero finalmente pudo proseguir su carrera gracias al apoyo financiero de unos mecenas.

Antes de mostrar su talento en la que consideró siempre su casa, el Teatro del Liceo de Barcelona, Caballé debutó en la ópera de Basilea en 1956 con La bohemia, de Giacomo Puccini, y después se trasladó dos años a Bremen (Alemania).

En enero de 1962, la intérprete se estrenó por fin en Barcelona interpretando a Arabella de Strauss, en lo que supuso el inicio de una larga historia de amor entre la artista, su público y el Liceo, al que volvería en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera.

El salto a la fama de Caballé tuvo lugar en 1965, cuando fue llamada para sustituir a una de las protagonistas de la ópera Lucrezia Borgia, de Gaetano Donizetti, en el Carnegie Hall de Nueva York. Al día siguiente, el diario New York Times tituló: "Callas más Tebaldi es igual a Caballé".

Convertida definitivamente en estrella de la lírica, Caballé actuó en los escenarios más prestigiosos del mundo: el Metropolitan Opera House, de Nueva York, con Fausto, de Charles Gounod; La Scala de Milán, con Norma, de Bellini; o el Royal Opera House de Londres, con La Traviata.

Su versatilidad escaló un peldaño más en 1988, cuando grabó junto a Freddie Mercury, del grupo de rock británico Queen, el álbum Barcelona. Barcelona hizo que llegara a un público más amplio y más joven, y solo la muerte de Mercury -con quien forjó una gran amistad-, en noviembre de 1991, impidió que ambos la interpretaran en la inauguración de los Juegos Olímpicos celebrados en la capital catalana en 1992.

Fuentes: Prensa Latina, Internet

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