Composiciones curiosas

Anniet Martínez Pérez
14/ 02/ 2018

Estamos acostumbrados a que nuestros compositores se inspiren en la naturaleza, lo divino y la mitología para componer sus obras. Sin embargo, existen otras partituras basadas en cosas materiales y no tan espirituales que resultan curiosas. El compositor húngaro György Ligeti usó el metrónomo inventado para medir el tempo en música, como instrumento musical.

Fue en su Poema sinfónico para 100 metrónomos, 10 intérpretes y un director. Así suena. Imagínense el estreno. En su debido momento se dispusieron los 100 metrónomos a las velocidades establecidas.

Diez intérpretes los pusieron en funcionamiento ante la precisa indicación de Ligeti y luego, intérpretes y director abandonaron la escena.

Cerca de 30 minutos después regresaban para recibir los aplausos aunque naturalmente, los aplausos fueron escasos. Se había dispuesto que la ceremonia se televisara y así se hizo pero la transmisión tuvo que cancelarse.

Y escuchen ahora una pieza para los amantes del ping pong. Esta es una obra para violín, percusión, orquesta y partida de ping pong. Sí, una partida en el escenario como elemento solista.

Esta creación es del compositor estadounidense Andy Akiho, y se estrenó en julio de 2015 por la Orquesta Sinfónica de Shanghai.

El compositor Arthur Honegger dijo esta frase: "Siempre he amado a las locomotoras de un modo pasional, para mí son seres vivos a los que amo, igual que otros aman a las mujeres o a los caballos", y entonces compuso esta pieza.

Se trata de una de sus obras más interpretadas. Su composición para orquesta Movimiento Sinfónico no.1 Pacific 231, que imita el sonido de una locomotora de vapor.

Las locomotoras de vapor Pacific fueron usadas para arrastrar trenes de pasajeros expreso desde los comienzos del siglo XX hasta la década de 1950.

Presten ahora atención a la siguiente pieza también de Honegger. Es el Movimiento Sinfónico no.2 Rugby, que imita el sonido de un partido de rugby. Zigzagueos en la música y los enfados entre los equipos.

Estos dos movimientos sinfónicos no son más que estudios sobre el ritmo. En "Pacific", el estudio de la aceleración constante y en "Rugby", los ritmos zigzagueantes y llenos de acontecimientos.

Pero Honegger no solo compuso este tipo de obras, también son famosas sus sinfonías, en especial el primer movimiento de la Nº3 litúrgica ("Dies Irae").      

 

 

Envíenos su comentario

Nombre:
Email:
Arriba