Luzzasco Luzzaschi y la música secreta de las mujeres

Yamilé Jiménez
06/ 09/ 2017

Desde que, hace ya bastante tiempo, comencé a distinguir la música por épocas y estilos, las partituras renacentistas han sido siempre mis predilectas.

Específicamente dentro de esta amplia etapa que se extendió por más de 150 años, las canciones escritas en lenguas vernáculas (conocidas como madrigales, chanson o lied, en dependencia del país de origen), no dejan de atraparme, sorprenderme y cautivarme cada vez que descubro algún nuevo ejemplar en este casi infinito y fascinante repertorio.

Tal es el caso de Madrigales a una, dos y tres voces sopranos del quasi desconocido músico italiano Luzzasco Luzzaschi que representa el prototipo más antiguo de canciones en estilo madrigalesco con acompañamiento de teclado y, que eslabona elementos del Renacimiento tardío con las novedades de una polifonía mas tendiente a la horizontalidad sonora que tipificará el próximo estilo.

Luzzasco Luzzaschi es un músico italiano que nació en la ciudad de Ferrara en 1545 y todo apunta que recibió clases con el compositor de origen flamenco Cipriano de Roe.

Una de sus actividades se concentró en la capilla ducal de Ferrara y se presume que también colaboró como organista en la Accademia della Morte adjunta a la catedral de dicha ciudad.

Luzzaschi fue autor de música religiosa y obras para órgano y sobre todo de un profuso número de madrigales con los que, gracias al empleo de disonancias, modulaciones inesperadas y el estilo cromático, anticipó las obras de Carlo Gesualdo (1560-1613) reconocido dentro de los más innovadores músicos de esta etapa de transición estilística hacia el Barroco.

Luzzasco Luzzaschi también se destacó como director y en esta materia le cabe el mérito de haber creado y dirigido el Concerto delle donne.

Se cuenta que hacia mediados 1580 Alfonso II, Duque de Ferrara estableció en sus predios un verdadero centro cultural y en cuanto a gustos musicales estaba obsesionado con la sonoridad de las voces de sopranos.

Ello le motivó el patrocinio de un grupo de cantantes femeninas ensu gran mayoría, representantes de la clase media y de la nobleza italiana y que, bajo el nombre de Concerto delle donne, desarrollaron una actividad musical alabada ampliamente por el virtuosismo y la exquisitez de sus interpretaciones.

Dentro de estas cantantes profesionales sobresalieron los nombres de Laura Peverara, Livia D´Arco y Anna Guarinni quienes, bajo la dirección de Luzzasco Luzzaschi ofrecían conciertos frecuentes para los miembros de la corte y especiales invitados de toda Europa y de otras partes de Italia.

El origen de esta cofradía musical femenina se relaciona con la corriente conocida como música riservata (reservada) o música segreta (secreta), estilo que se cultivó básicamente en Italia y se caracterizó por la preferencia hacia la expresión y emotividad del texto en la música vocal profana.

Así, basado en una manera interpretativa altamente refinada, la música secreta era ejecutada solo por los músicos profesionales y su auditorio reservado a un público estrictamente ilustrado, musicalmente hablando.

El Concerto delle donnecon Luzzasco Luzzaschi al mando adquirió una relevante popularidad dentro y fuera de Ferrara y además de representar el ideal de la música segreta o riservata, por el elevado nivel técnico e interpretativo de sus integrantes, devino momento climático en el desarrollo de la música vocal y consecuentemente se convirtió en fuente de inspiración para compositores relevantes de finales del siglo XVI.

Desde una mirada extra musical el Concerto delle donnesignificó un cambio substancial en el papel jugado por las mujeres dentro del panorama de la interpretación musical, ya que aunque es cierto que algunas figuras femeninas se destacaron en la composición y /o/ interpretación.

Entre ellas Madalena Casulana (1544- 1590), Vittoria Aleotti (1575-1646), Francesca Caccini (1587-.1640), Barbara Strozzi (1619-1677), Lucrezia Orsina Vizzana (1590 - 1662) y no podemos minimizar que con la excepción de Casulana, el resto de estas artistas desarrollaron su carrera en fecha posterior a la década de 1580 cuando el Concerto delle donne estuvo en franco apogeo.

Luzzasco Luzzaschi murió el 10 de Septiembre de 1607 y en comparación con otros de su tiempo, no es mucho lo que se reconoce acerca de impronta, sin embargo, por casi dos décadas fue el músico más destacado de la corte de Ferrara y el máximo responsable de la música que allí se escribía y ejecutaba.

En 1601 publicó varios volúmenes de sus obras que junto a la intensa actividad musical que desempeñó, ponen a relieve su significativa contribución, tanto en el plano musical como en las diseminadas y escasas huellas de las mujeres a través de la historia.

 

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