Entre bocetos y sonatas: el disco imperdible con música para piano nominado a Cubadisco

Layda Ferrando
18/ 05/ 2017

Entre bocetos y sonatasEntre los nominados a Cubadisco 2017 estuvo el fonograma Entre bocetos y sonatas… de la pianista Ana Gabriela Fernández Casanova.

Este resultado discográfico forma parte del Primer Premio del Festival Internacional Musicalia organizado por el departamento de piano del Instituto Superior de Arte y el Lyceum Mozartiano de La Habana, obtenido por la intérprete en 2013.

Bajo el cuidado del maestro Ulises Hernández la producción musical reúne en sendos discos música para piano de los siglos XIX y XX.

El primer disco —grabado en estudio— pone a dialogar a dos compositores con creaciones particulares, pero con innegables puntos de contacto estéticos: Hubert de Blanck (1856-1932) y José Manuel “Lico” Jiménez (1851-1917).

Por vez primera quedan registradas diez piezas de carácter o de estilo que no ocultan la influencia del romanticismo europeo decimonónico.

Según explica la musicóloga Ana Casanova en sus enjundiosas notas al disco, «su gran privilegio reside en que recoge la ejecución de los originales de obras patrimoniales […] atesoradas en los fondos del Museo Nacional de la Música y la Biblioteca Nacional José Martí».

Con ellos trabajó arduamente la pianista para lograr una interpretación rica en matices, que con holgura domina las dificultades técnicas para entregarnos un versátil pianismo que pasea por la canción y la danza.

Abre con Siete bocetos (Hubert de Blanck), las cuales desde sus títulos sugieren particulares imágenes —El trineo; Flores de otoño; La playa— que la música refuerza desde su propio discurso.

De Lico Jiménez interpreta Hommage à Milanès (Melodie pour piano) Op.3 (s/f); Elegie y Valse caprice.

Pero hay más: como bonus track entran en este diálogo las Pequeñas piezas para piano de Leo Brouwer, seis composiciones que también tienen su primer registro fonográfico en la interpretación de Ana Gabriela.

El segundo CD registra en vivo la presentación ofrecida por la joven pianista en la sala del Oratorio San Felipe Neri de La Habana en junio de 2014, con la Sonata No 6 en La mayor Op 82 de Sergei Prokofiev como inicio de la propuesta.

Resulta convincente la manera en que la pianista se apropia de la polifonía de timbres y transmite con total claridad ese color armónico estridente, árido y disonante que define no solo esta obra en particular, sino buena parte de la creación del genial compositor ruso.

El último movimiento de esta sonata —Vivace— da paso de manera coherente a la Polonesa -Fantasía Op 61 en La b mayor– de Frèdèric Chopin, obra profundamente virtuosa.

Para el cierre, la Sonata Op 2 No 3 en Do mayor de Ludwig Van Beethoven en una suerte de retorno a las esencias prístinas, pues es evidente la cohesión conceptual entre las tres obras.

En suma, esta producción discográfica ofrece una obra refinada, donde la pianista se pasea, y nos invita, por diversos escenarios geográficos, estéticos y artísticos.

Envíenos su comentario

Nombre:
Email:
Arriba