El duelo musical que Mozart no ganó

Anniett Martínez Pérez
03/ 05/ 2017

Si pudiéramos viajar en el tiempo hacia 1781 en Viena, disfrutaríamos de uno de los más grandes duelos de virtuosismo musical: el encuentro entre Wolfgang Amadeus Mozart y Muzio Clementi.

La cita la organizó el Emperador de Austria José II para celebrar la Nochebuena de ese año. Se cuenta que el monarca invitó al Duque Pablo de Rusia y a su esposa, para entretenerles con un duelo musical, una práctica muy extendida en la época, que consistía en una competición para demostrar quién tocaba mejor el piano.

Mozart acababa de llegar a Viena y Clementi era mucho más famoso. Ambos fueron avisados por separado, sin saber de qué se trataba.

Al igual que en un combate de boxeo, el Emperador apostó por Mozart y los Duques de Rusia por Clementi. Cuentan que fue este último el que abrió el encuentro con su Sonata en Si bemol mayor y según las anécdotas, su actuación fue sublime.

Todos lo daban por ganador del reto. Sin embargo, el genio de Salzburgo sorprendió a los invitados tocando unas deslumbrantes series de variaciones. Mozart y Clementi continuaron sus actuaciones en solitario combinando partes de varias sonatas y para el cierre, seleccionaron un tema que desarrollaron en el piano. Se dice que la habilidad y el virtuosismo de ambos músicos fueron tan grandes, que el Emperador se vio forzado a declarar un empate en el concurso.

Y sobre aquella competición en Viena, Mozart escribió a su padre:

«Clementi toca bien, tanto como la ejecución con su mano derecha le permite. Su mayor potencial reside en sus pasajes en terceras. Aparte de eso, no tiene el valor de Kreuser en cuanto al gusto y la sensibilidad — resumiendo él es muy técnico».

En cartas subsiguientes, fue más allá diciendo que:

«Clementi es un charlatán, como todos los italianos»

Las impresiones de Clementi respecto a Mozart, por el contrario, fueron todas muy positivas y entusiastas. Pero el tema principal de la Sonata en si bemol mayor cautivó la imaginación de Mozart y diez años más tarde lo utilizó en la obertura de su ópera La flauta mágica.

Este hecho indignó tanto a Clementi que cada vez que publicó esta sonata, incluyó una nota explicando que fue escrita diez años antes que Mozart escribiera la famosa ópera.

Sea como fuere, el encuentro entre Mozart y Clementi hizo que dos grandes músicos de la época se enfrentaran cara a cara en una serie de piezas solistas y la lectura a primera vista. Finalmente la conclusión fue que Clementi tocó «con arte», mientras que Mozart lo hizo con «arte y gusto».

No existe indicación alguna de que ambos se reunieran después de aquel histórico duelo en Nochebuena.

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