Hacia el Grammy Latino interioridades de Yalil Guerra

Ignacio Cruz Ortega
22/ 04/ 2015

Portada del disco Yalil Guerra: Obras para orquesta de cámara. Foto: FacebookDe reciente circulación el compacto Yalil Guerra: Obras para Orquesta de Cámara, que recoge obras del compositor cubano y el ensamble Solistas de La Habana, dirigido por el Maestro Iván Valiente, opta por la candidatura a las nominaciones de los premios Grammy Latino del actual año.

El fonograma incluye obras que datan de 2009 a 2012, entre estrenos mundiales y primeras audiciones, grabadas durante presentaciones de la formación en las capitalinas salas de la Biblioteca Nacional José Martí y la Iglesia de San Francisco de Paula.

«Confiamos que sea considerado por todos los miembros de la industria», refirió el autor a CMBF, Radio Musical, mientras aseguró estar satisfecho con el resultado de su nuevo disco que «está caminando bastante bien», según dijo.

Dispuesto en los mercados internacionales y las tiendas digitales, en Yalil Guerra: Obras para Orquesta de Cámara pueden encontrarse la abundancia estilística y conceptual que identifica al compositor; pero también su arraigo a la naturaleza y cultura de su país.

«Ha sido un disco que –en mi opinión- ha marcado una nueva etapa en mi carrera como compositor», subrayó el también autor de Seducción, Grammy Latino en 2012.

¿Por qué Solistas de La Habana?

Es una de las orquestas más importantes del país y la región. He tenido la oportunidad de que mis obras hayan sido interpretadas en los Estados Unidos y otros países, pero definitivamente, las versiones de Iván Valiente han sido muy profundas, arraigadas a la cultura cubana.

Definitivamente mi música está impregnada de esos elementos que corren por mi sangre. El amor a Cuba está en mi música y ahí se puede encontrar.

Ese color de tu obra, desde el punto de vista formal, ¿por dónde avanza?

Es bastante variada, debido a que el Cd en sí, refleja parte de lo más importante que compuse entre 2009 y 2012.

Lo abre El retrato de la paloma, mi más reciente obra para el formato cameral, escrita en cuatro movimientos, que intenta describir la historia del ave desde su nacimiento hasta que emprende su partida del nido familiar.

De melodía y tema bien hermoso, se van construyendo poco a poco, desde el comienzo.

El segundo movimiento recoge el hermoso momento del primer vuelo en un solo de violín, al que sigue otro de chelo, como si fuera la madre enseñando; y la interacción de ambos instrumentos al que se incorpora la voz del padre en el solo de contrabajo.

También significante es el cuarto movimiento: La Fuga, no en alusión a la forma musical, sino al abandono del nido. Es un movimiento muy rico y dinámico dentro del cual la paloma recuerda su casa, a través de una sección lenta, hasta que vuelve a su vuelo.

Prosiguen A la Antigua, que recoge un poco la esencia de las contradanzas de Manuel Saumell e Ignacio Cervantes, y Tierra Ignota, que dediqué al descubrimiento de América y en especial a Cuba.

Esta es una obra larga, de un solo movimiento en cuatro secciones, pero todas unificadas. Es, mi opinión, la obra más compleja de todas, por su lenguaje armónico.

Cierra el disco Old Havana, la primera que Iván Valiente estrenó en Cuba y refleja esa Habana colonial y barroca, haciendo notar referencias a Johann Sebastian Bach.

Las armonías y el color melódico avanzan y se desarrollan hasta que se llega al Barrio Chino, donde se podrán encontrar melodías pentatónicas con escalas de cinco sonidos, con un son montuno disfrazado en las cuerdas.

A partir de esos tópicos, ¿qué géneros desarrollas a través de tu música?

Definitivamente son géneros musicales de formas libres. Cuando compongo, me elevo y nada interfiere, mientras la música comienza a fluir sin ningún problema; entonces todo avanza y cuando revisto la partitura me extraña la forma que alcanza.

Como compositor de música académica, ¿cuáles son los paradigmas que reconoces en tu obra?

Las influencias musicales no las puedes enmarcar en un solo estilo.

Yalil Guerra. Foto: FacebookCuando descubres tu propia voz, esa debe ser una combinación entre lo que sientes y las influencias.

Creo, de manera vital, que los compositores de estos tiempos se reconecten con la audiencia. Hacer lo contemporáneo, pero que el público se sensibilice de manera primordial con la música, ese –considero- debe ser el objetivo supremo del compositor.

Esa conexión humana es «hipervital». Todo lo demás resultan ser herramientas, conocimientos expandidos, sin embargo es fundamental que la obra no se base en ello de manera total, es necesario unir al corazón de la audiencia y el intérprete al trasmitir el mensaje de la obra.

Yalil Guerra: Obras para Orquesta de Cámara destaca asimismo al recoger la primera audición de El retrato de la paloma, así como el estreno en Cuba y Latinoamérica de A la antigua; además de una nueva versión del Maestro Iván Valiente sobre Old Havana.

De tal manera enriquece el catálogo del autor, formado en los estudios de guitarra con el Maestro Jorge Luis Zamora, graduado del Real Conservatorio Superior de Madrid, en guitarra clásica, contrapunto y fuga, y único discípulo cubano en Los Ángeles del Maestro Aurelio de La Vega.

A su nuevo compacto lo anteceden, asimismo, enriquecedoras colaboraciones con otros instrumentistas de la Isla, entre los cuales destacan los pianistas Marcos Madrigal, Elizabeth Rebozo –intérprete de Seducción-, Leonardo Gell, el trío Brouwer y el Cuarteto de Cuerdas de La Habana.

Los músicos como todo creador, debemos ir buscando siempre la superación, buscando nuevas metas, apuntó finalmente Yalil Guerra.

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